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Como ser un esposo comprensivo

¿Qué significa vivir con su esposa en una manera comprensiva?

El apóstol Pedro escribió: “Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.”(1 Pedro 3:7 LBLA).

Vivir con su esposa con comprensión primero que nada implica sumisión mutua. Antes de ordenar a las esposas someterse a sus maridos el apóstol Pablo enseñó que debemos someternos los unos a los otros en el temor de Dios (Efesios 5:21). Sumisión es, pues, una responsabilidad de los maridos cristianos, así como de las esposas. Aunque no es someterse a su esposa como líder, un esposo creyente debe someterse al deber amoroso de ser sensible a las necesidades, temores y sentimientos de su esposa. En otras palabras, un marido cristiano debe subordinar sus necesidades a las de ella, ya sea cristiana o no.

En 1 Pedro 3:7 Pedro señala específicamente la consideración, caballerosidad, y el compañerismo. Veamos cada una de estas cualidades.

6 recordatorios para ser un buen padre

David Mathis.

...Para los padres, especialmente los padres jóvenes, considerad estos recordatorios del supremo llamamiento que Dios nos ha concedido.

1. Papá, estuviste presente y disponible

Una de las grandes tragedias de nuestros días es la ausencia de muchos padres. Y muchos más están presentes físicamente, pero inaccesibles emocionalmente. La presencia de un padre, o su ausencia, marcarán profundamente su hogar. “Gracias por estar ahí” o “Siempre estuviste ahí” parecen palabras sencillas, pero para un padre puede resultar significativo escucharlas de un hijo. Como escribe Robert Coleman acerca del discipulado, “La única manera en que un padre puede criar a una familia adecuadamente es estando con ella.”
Y cuando un padre está presente y disponible, es capaz de conocer a sus hijos de forma personal y específica, no sólo en general— y de hablar a sus vidas personalmente. Debido a que Pablo había estado presente y disponible (1 Tesalonicenses 2:8–10), podía escribir, “así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos . . .” (1 Tesalonicenses 2:11–12, LBLA). Él los conocía de manera específica y podía hablar de sus vidas, como un padre, con especificidad, no sólo en las generalidades.

El peligro de un hogar centrado en el niño


Rebelión, amargura, ira, drogadicción, alcoholismo, son algunos de los peligros de educar a nuestros niños en donde él es un amo y toda la familia  gira alrededor de ellos.

¿Cómo saber si mi hogar esta centrado en mi hijo?

Si usted le permite comportarse a su hijo o hija creyendo que la casa entera, padres, hermanos y mascotas existen con el único propósito de complacerlo, usted tiene un hogar centrado en su hijo. 

¿Cómo debo respetar a mi esposo?

EL DEBER ESPECIAL DE LA ESPOSA: RESPETAR

Autor: Richard Steele (1629-1692)

Esta es la cualidad especial de ella. Si tiene toda hermosura y todo conocimiento pero no respeta a su marido, no es una buena esposa. La creación lo sugiere. Fue creada después del hombre (1 Timoteo 2:13), tomada del hombre (1 Corintios 11:8) y para el hombre (1 Corintios 11:9). Este orden no es del hombre, sino de Dios. Aun después de la Caída, la orden divina sigue en pie: “Él se enseñoreará de ti” (Génesis 3:16). El Nuevo Testamento confirma todo esto (Colosenses 3:18; 1 Pedro 3:1-6). Aun cuando ella sea la cosa más dulce y su marido el más malo, ella sigue teniendo el deber de respetarlo.

Primero, tiene que fijar en su corazón que su posición es inferior a la de él, y entonces podrá cumplir con facilidad y alegría todo lo que el respeto implica. No es correcto colocar la costilla sobre la cabeza, ni aun a su mismo nivel.

1. Descripción del respeto de la esposa piadosa.

A. Lo tiene en alta estima. “Todas las mujeres darán honra a sus maridos, desde el mayor hasta el menor” (Ester 1:20). Reflexione en la excelencia de su persona, y valórela como debe. Y si él no es un hombre realizado, entonces debe ella considerar la excelencia de su lugar como “imagen y gloria de Dios” (1 Corintios 11:7). Lo estimó usted cuando lo eligió como marido, y debe seguir haciéndolo. Recuerde la falta de respeto de Mical para con David y el consecuente castigo de Dios (2 Samuel 6:16, 23). Su familia y sus vecinos la respetarán como ella respeta a su marido así que, al honrarlo a él, se honra a ella misma.

¿Cómo debo amar a mi esposa?

EL DEBER ESPECIAL DEL ESPOSO: AMAR

Autor: Richard Steele (1629-1692)

El amor es el fundamento de todos los demás deberes para con ella. Todo fluye de esto. Sin amor, cada cumplimiento de un deber para con ella parece difícil. La ternura, el honor y la amabilidad son meros rayos del sol del amor.

1. Las dimensiones del marido piadoso. El amor de un esposo por su esposa es particular a esta relación. Es distinto del amor paternal y de la lascivia animal.

A. La razón de él. Usted está casado con ella y Dios ordena a los esposos que amen a sus esposas. Solamente esto durará para siempre, ya que ella puede perder sus encantos de muchas maneras.

B. La extensión de él. Usted debe amar tanto su cuerpo como su alma. Por lo tanto debe escoger una esposa que le es atractiva por su físico y por su personalidad y espiritualidad. De otra manera, no le hace justicia a ella.

C. El agrado de él. Por sobre el amor hacia todos los demás, incluyendo a sus padres e hijos, y ciertamente sobre cualquier persona fuera de la familia. “En su amor recréate siempre” (Proverbios  5:19).

Deberes de ambos cónyuges

Autor: Richard Steele (1629-1692)

1. Viviendo el uno con el otro. Él tiene que dejar “A su padre y a su madre, y allegarse a su mujer” (Génesis 2:24), y ella tiene que olvidar su “pueblo, y la casa de [su] padre”  (Salmos 45:10). Él tiene que “habitar con” su esposa (1 Pedro 3:7), y ella que “no se aparte del marido”, aunque éste sea inconverso (1 Corintios 7:10). Los otros deberes del matrimonio requieren vivir juntos, teniendo relaciones sexuales regularmente, las cuales cada uno le debe al otro (1 Corintios 7:3-5). El Antiguo Testamento prohíbe que los esposos vayan a la guerra durante su primer año de matrimonio (Deuteronomio. 24:5). Esto muestra la importancia de vivir juntos.

2. Amándose el uno al otro. Este es un deber tanto del esposo (Colosenses 3:19) como de la esposa (Tito 2:4). El amor es la gran razón y el consuelo del matrimonio. Este amor no es meramente romance, sino afecto y cuidado auténtico y constante y “entrañablemente de corazón puro” (1 Pedro 1:22) el uno por el otro. El amor matrimonial no puede basarse en belleza o riqueza, pues éstas son pasajeras, y ni siquiera en la piedad, pues ésta puede menguar. Tiene que basarse en el mandato de Dios que nunca cambia. El voto matrimonial es “para bien o para mal” y los casados deben considerar a sus cónyuges como lo mejor en este mundo para ellos. El amor matrimonial tiene que ser duradero, perdurando aun después de que la muerte haya roto el vínculo (Proverbios 31:12). Este amor de corazón puro produce el corolario de contentamiento y consuelo. Guarda contra el adulterio y los celos. Previene o reduce los problemas familiares. Sin él, el matrimonio es como un hueso dislocado. Duele hasta que vuelve a encajarse en su lugar.

La feminización de la familia

¿Qué es lo que define la masculinidad de un hombre? ¿Cómo la Biblia define lo que significa ser hombre? ¿Cuáles son las características del hombre según la Biblia? Quizás sea extraño preguntarnos eso. Los hombres deben saber lo que es ser un hombre. Quizás eso era así hace algunas décadas, pero hoy ya no lo es. Sufrimos las consecuencias de una sociedad afeminada. La sociedad, nuestras iglesias y nuestras familias sufren por causa de este mal. 

Acerca da feminización de la iglesia, Stephen C. Perks dice:

La agenda del liderazgo, que es una agenda masculina, fue substituida por una agenda femenina, que es un desastre para el liderazgo. La iglesia ha abandonado el Dios de las Escrituras por la comodidad de una divinidad de tipo femenino que no necesita líderes eclesiásticos que expongan doctrinas bíblicas o actúen con convicción de acuerdo con la Palabra de Dios (ambos son percibidos, muchas veces con razón, como causadores de división – Mt. 10.34ss); pero, en lugar de eso, exige líderes simplemente para ser madres de sus congregaciones de forma femenina. (2012) 

En las familias cristianas acontece lo mismo. Los hombres dieron su lugar para las mujeres, o comenzaron a liderar de forma femenina. Esto es resultado del movimiento feminista, un movimiento que el hombre cristiano no tuvo valentía para resistir. 

El Rol del Hombre en la Iglesia de Hoy



1. El Varón Consciente de su Sacerdocio y Liderazgo


Las palabras sacerdocio y sacrificio están relacionadas, de tal manera, que no podemos definir una de ellas sin referirnos a la otra. El sacerdote es la persona que efectúa un sacrificio, y sacrificio, es toda ofrenda a Dios para expiación del pecado.

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable”. – 1ra. de Pedro 2:9.

También nuestra responsabilidad involucra un liderazgo espiritual en el hogar, en la iglesia y en todo lugar donde podamos contribuir al crecimiento del cuerpo de Cristo.

2. El Varón Preparado en el Conocimiento de Las Escrituras

El campo que un varón tiene que desarrollarse y prestar un servicio integro al cuerpo de Cristo es amplio y vasto. Para ello hay muchos requisitos que la Biblia señala, y uno de ellos es la preparación en el conocimiento de las Sagradas Escrituras. Este conocimiento no debe ser superficial o simple, sino profundo y completo, 2 Ti. 2:15.  griego ortostomounta, este verbo quiere decir que traza correctamente la escritura. 2 Ti. 3:15-17. El estudio personal de la palabra de Dios, más allá de un devocional diario, nos hará crecer y desarrollarnos espiritualmente. Nos hará madurar y completos, aptos para Guiar a la Familia siendo la cabeza del hogar.

Hijos obedezcan y honren. . . Padres no provoquen a ira


“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. ” Efesios 6:1-4

Vivimos en una generación que está trastornando los roles familiares y el liderazgo de los padres se ha ido a extremos. Abundan  hogares con padres permisivos que no imponen reglas ni corrección, “los hijos lideran y los padres obedecen”. También encontramos hogares con padres estrictos que usan la fuerza, las amenazas y hasta la violencia para educar a sus hijos.

La Biblia que posee todo el consejo de Dios, da una clara dirección en como tener una relación de autoridad armoniosa entre ambos. Hay 2 mandatos específicos para que haya un respeto mutuo: Hijos obedezcan, padres no provoquen a ira.

El deber de los hijos: obediencia y honra.

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. El precepto dado por Dios es que todo hijo que vive con sus padres y es soltero, tiene la responsabilidad esencial de  someterse a sus padres terrenales  “en el Señor”, esto quiere decir que deben reconocer la autoridad que Dios puso en ellos y disponer su corazón para obedecerlos porque cuando obedecen a sus padres están obedeciendo a Dios.

La razón por la que deben de hacerlo es “porque es justo”. En este contexto la palabra justo habla de “es recto” “es moralmente bueno”. La única excepción a este mandato es cuando la orden los lleva a pecar, por ejemplo si un padre le dice a su hijo que diga una mentira, no debe obedecer, pues por encima de la autoridad de los padres está la autoridad de Dios.

Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Este es un mandato para toda la vida, porque hace parte del quinto mandamiento. Un hijo que ya no vive con sus padres o está casado, su deber ya no es de obediencia sino de honra, o sea respetarlos, apreciarlos, escuchar sus consejos, buscar una relación madura con ellos, cuidarles, atender sus necesidades y hasta proveer para ellos cuando sea necesario (1 Timoteo 5:15).


Feminidad


“La Biblia revela la naturaleza de la masculinidad y la feminidad al describir las diferentes responsabilidades para el hombre y la mujer y fundamentarlas en la creación y no en las convenciones humanas.”  John Piper.

Piper sugiere una lista de roles para la mujer que quiera ejercer de manera bíblica su FEMINIDAD. Para que “Miréis al amoroso Dios de la Escritura y soñéis acerca de las posibilidades que tenéis de servirle, con la siguiente lista para empezar...”

1.   Que vuestra vida entera, sea cual fuere vuestro llamamiento, esté dedicada a la gloria de Dios.

2.   Que confiéis tan plenamente en las promesas de Cristo que la paz, el gozo y la fortaleza llenen vuestra alma hasta rebosar.

3.   Que esta plenitud de Dios se desborde en actos de amor diarios para que la gente pueda ver vuestras buenas obras y glorificar a vuestro Padre que está en los cielos.

4.  Que seáis mujeres del Libro, que aman, estudian y obedecen la Biblia en cada área de su enseñanza; que la meditación de la verdad bíblica sea para vosotras la fuente de esperanza y de fe; que sigáis creciendo en entendimiento con cada capítulo de vuestras vidas, sin pensar nunca que el estudio y el crecimiento son sólo para otras.

5.    Que seáis mujeres de oración, para que la Palabra de Dios se os abra y así  el poder de la fe y la santidad descienda sobre vosotras; que vuestra influencia espiritual pueda aumentar en el hogar, en la iglesia y en el mundo.

6.   Que seáis mujeres con una profunda comprensión de la gracia soberana de Dios que refuerza todos estos procesos espirituales; y que seáis, asimismo, pensadoras profundas en las doctrinas de la gracia, y aún más profundas amantes si cabe de las mismas.


¿Qué quieren los esposos de sus esposas?


Que respeten el  liderazgo

Queremos esposas sabias que con sus acciones mantengan la unidad familiar; Que a pesar de nuestros errores no se pongan en nuestra contra deteriorando nuestro liderazgo; cuando nos equivoquemos nos exhorten en privado con amor y nos ayuden a enmendarlos. Cuando disciplinemos a nuestros hijos nos respalden y nos ayuden en amor a no caer en autoritarismo ni en negligencia. Que cuando no estén de acuerdo con nuestras decisiones puedan con sabiduría y paciencia darnos argumentos bíblicos para hacer la voluntad de Dios. Que se esfuercen cada día en ser mejores esposas y madres para ser un buen ejemplo a seguir. Que faciliten el tiempo y el espacio para estudiar y ampliar nuestro conocimiento.

Que ayuden a administrar los recursos

Queremos esposas que nos ayuden en la administración económica del hogar, que sepan distinguir entre “necesidad” y “deseo” siendo equilibradas a la hora de gastar el dinero. Que nos ayuden a no salirnos del presupuesto familiar y en lo posible ahorrar para el futuro. Que nos animen a no adquirir deudas, sino a adquirir la disciplina de comprar de contado. Esposas recursivas en momentos de escasez y si vienen las dificultades sigan confiando en Dios y nos ayuden a mantenernos firmes en su Palabra. Que nos apoyen en nuestros proyectos y sean las socias ideales.

Que cultiven su vida espiritual

¿Qué quieren las esposas de sus esposos?


Que sean los líderes de su casa:

Queremos esposos sabios, sensatos, que piensen bien las cosas antes de hacerlas, asegurando el futuro bienestar de la familia; verlos fuertes ante las dificultades, confiando en que Dios tiene el control de todo. Queremos verlos estudiando e indagando todas las posibilidades para tomar buenas decisiones; que se apoyen en nuestro consejo pero que no nos deleguen la responsabilidad. Queremos verlos confiados y seguros de lo que hacen, activos y progresando en conocimiento. Queremos que se encarguen de la disciplina de los hijos y participen de su educación; Esposos y padres ejemplares en su comportamiento para que sean un buen ejemplo a seguir.

Que sean los proveedores económicos

Queremos esposos que se encarguen de proveer para todas las necesidades económicas de la casa, esto no quiere decir que no podamos ayudarles, pero que no seamos las responsables completamente de la economía. Que con nuestra ayuda se distribuyan bien los ingresos del hogar. Que en los momentos de escasez busquen la dirección de Dios y confíen en Su Providencia, pero que no se queden pasivos ante las circunstancias, sino actuando y moviéndose para traer sustento. 

Que sean los líderes espirituales

Queremos esposos que tengan una buena relación con Dios y se sometan a Él, estudiosos  de Su Palabra, la Biblia; Que enseñen el evangelio a su familia y no deleguen esta tarea a su esposa; que practiquen lo que enseñan. Que motiven a su familia a seguir a Cristo. Que aprendan a pedir perdón, a reconocer sus pecados y estén trabajando constantemente en su santidad. Que glorifiquen a Dios en todo lo que hagan.

La esposa sumisa


… La amonestación a las esposas es simple, cubriendo solo tres versículos: “Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo El mismo el Salvador del cuerpo. Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo” (Efes. 5:22-24).
Varias ideas clave en ese texto vale la pena señalar de inmediato:
En primer lugar, la palabra traducida como “sometidas” en realidad no aparecen en el texto griego del versículo 22. La idea se entiende claramente, sin embargo, desde el mandato del versículo 21, el cual instruye a todos los creyentes a someternos unos a otros. Recuerde que a las esposas no las está señalando y consignando a un estatus de segunda clase. Hay un sentido en el que todos en la familia deberán someterse a todos los demás. El versículo 22 comienza simplemente una explicación práctica de cómo las mujeres deben demostrar su sumisión.
En segundo lugar, observe que Pablo comenzaba y terminaba esta breve sección, indicando que las esposas deben someterse a: “a sus propios maridos” (v. 24). Las mujeres como grupo no se hacen siervas de los hombres en general, y los hombres no son automáticamente elevados a una clase dominante sobre todas las mujeres. Pero la Escritura llama a cada mujer en particular, a someterse a la dirección de su propio esposo. En otras palabras, la propia familia es el ámbito principal en el que una mujer de Dios ha de cultivar y demostrar la actitud de humildad, servicio y sacrificio que se le pide en el versículo 21.

¿Puedo tomar el lugar de mi cónyuge?

“Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. Si después de recibir el conocimiento de la verdad pecamos obstinadamente, ya no hay sacrificio por los pecados.” Hebreos 10:24-26

El siguiente artículo fue tomado del libro: R. C. Sproul.  ¡Qué buena pregunta! Tyndale. 2010. pp. 273-274 (énfasis añadido):

Necesito saber cómo tratar con mi esposo no cristiano.  ¿Voy a la iglesia y lo dejo en casa?  ¿Qué explicación les doy a mis hijos?


LA MAYOR NECESIDAD DE LOS HIJOS: SER MOLDEADOS

“No corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo” Proverbios 13:24
Nuestros hijos nacen con varias necesidades como amor, cuidado y protección, pero su mayor necesidad es que su carácter sea moldeado. El carácter es el conjunto de cualidades, reacciones y hábitos de comportamiento de una persona, adquiridas en el transcurso de la vida. Los seres humanos no nacemos con un carácter determinado, sino que es moldeado por medio de la educación, la capacitación y la corrección.

La guía:Los padres somos los responsables de moldear el carácter de nuestros hijos, pero para hacerlo de manera acertada necesitamos un patrón moral definido. Aunque abundan los textos sobre este tema, encontramos teorías que cambian con los años, lo que ayer fue bueno hoy no lo es. La única guía por excelencia que ha demostrado ser confiable, inequívoca y veraz es la Biblia.

LA MAYOR NECESIDAD DEL ESPOSO: EL RESPETO

El apóstol Pablo definió la clave del matrimonio en una sola frase: “En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo” Efesios 5:33

La clave para tener un esposo feliz: el respeto

Según el diccionario el respeto es: “Considerar, reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades de una persona, que se acompaña de obediencia y una especie de admiración profunda hacia ella.”

El respeto es una de las mayores necesidades del varón y toda esposa debe satisfacerla si quiere tener a su lado un esposo feliz. El respeto comienza cuando una esposa honra el liderazgo y la autoridad de su esposo, no porque él sea superior, si no porque es la persona a quien Dios vistió de autoridad para el hogar. En otras palabras, el respeto no está dirigido al hombre sino a la autoridad que hay en él. Cuando una esposa entiende esto, respetará y se sujetará a su esposo de buen agrado, porque su mirada está puesta en Dios y no en su esposo.


LA MAYOR NECESIDAD DE LA ESPOSA: EL AMOR

El apóstol Pablo definió la clave del matrimonio en una sola frase:

“En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo” Efesios 5:33
La clave para tener una esposa feliz: el amor

“Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia” Efesios 5:28-29
¿Cómo se ama usted? Si está cansado duerme, si tiene hambre come, si siente frio se cubre, si necesita ropa la compra… en fin, todo hombre siempre cubre las necesidades que su cuerpo le demanda. La Biblia habla de que en esa misma manera todo esposo debe amar a su esposa. La mejor manera de agradarla o hacerla feliz es sirviéndola, cuidándola y atendiendo sus necesidades todo el tiempo. En resumen, el amor de un esposo debe ser un acto de servicio permanente hacia su esposa.

La necesidad primordial de una mujer es sentirse y saberse amada y esa es una responsabilidad de todo esposo. El amor hacia su esposa debe ser sacrificado, algunos dejan a su esposa en último lugar, por ejemplo: Les dan el tiempo que queda después de hacer todo lo que les gusta, el dinero que queda después de satisfacer sus necesidades, caricias y halagos solo cuando quieren sexo, entretenimiento cuando no tienen nada más que hacer… El verdadero amor se muestra cuando se da algo que en verdad cuesta y esta es una forma de sacrificarse por ella.


LIDERAZGO AMOROSO Y SUJECIÓN VOLUNTARIA (2)

ROL DE LA ESPOSA: Sujeción - Ayuda Adecuada - Respeto

La verdadera armonía en el matrimonio no puede ser lograda a menos que el esposo y la esposa sepan, acepten y realicen cada uno sus responsabilidades en amor. Aunque ambos son iguales delante de Dios, el rol de la esposa es diferente al de su esposo.


La esposa: está llamada a ser sujeta

“Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo”. Efesios 5:24

La idea de sujetarse causa desagrado en nuestro entorno porque ha sido malentendida. Desde el punto de vista de la mujer se ha entendido como si al sujetarse a su esposo estuviese demostrando inferioridad o esclavitud. Y el hombre lo ha entendido como si el que la sujeción fuese sinónimo de quedarse callada y no opinar o dar consejo y como si sus capacidades y talentos no sirviesen para nada.


LIDERAZGO AMOROSO Y SUJECION VOLUNTARIA (1)

ROL DEL ESPOSO:
Líder - Siervo - Amante

El esposo y la esposa son igualmente indispensables e importantes dentro de la relación matrimonial y aunque ambos deben ser humildes y estar listos para servirse el uno al otro, necesitan conocer y desempeñar el rol que Dios ha dispuesto para cada uno.

A continuación se describen los principales roles que debe ejercer un buen esposo dentro de su hogar:

El esposo: está llamado a ser el líder

“Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de su iglesia,…” Efesios 5:25

El esposo, por ser el líder, debe tomar la iniciativa, motivar, facilitar, y dirigir el logro de objetivos comunes en todas y cada una de las áreas que involucran a la familia: espiritual, emocional, económica y física.