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No tengas miedo

Un profeta escribió en el momento de la destrucción de Jerusalén en el 586 a. C., pudo expresar palabras de confianza en el Señor, en el libro de Lamentaciones. Era un tiempo de grandes lamentos por la destrucción de la ciudad de Jerusalén, ciudad que representaba el lugar de adoración de los hebreos. Esa ciudad daba identidad, era el lugar desde donde se gobernaba, era el lugar de seguridad del pueblo. Ahora ya no estaba, su ciudad estaba en ruinas. Había desesperanza en toda una nación. No veían cómo podrían salir de tan terrible situación. 


Señales de peligro en el noviazgo

Todos hemos visto personas que van de relaciones de noviazgo no sanas y no sabias hacia matrimonios turbulentos, difíciles o incluso condenados. ¿Cómo podemos ayudar a la gente a evitar esto? ¿Cuáles son algunas señales de peligro en una relación de noviazgo no sana? Los libros de Lou Priolo han sido a menudo útiles para mí y esto ha demostrado el caso una vez más con un pequeño folleto que ha escrito sobre este mismo tema. Él ofrece una larga lista de señales de peligro, pero quiero enfocarme solo en 6 de ellas, las cuales he visto más a menudo.
Persistentes dudas sobre la relación. La primera señal de advertencia es la existencia de persistentes dudas sobre la relación. Hay muchas razones por las que la gente puede experimentar tales dudas. Algunas de ellas pueden ser legítimas y algunas pueden ser ridículas, y la dificultad viene al saber cuál es cuál. Priolo advierte: "La Biblia enseña que, como seguidor de Jesucristo, no debes avanzar hasta que estés seguro de que lo que vas a hacer no es pecado" (Romanos 14: 5, 23). Podemos extraer de la Biblia un "principio de retención" que nos advierte de no actuar hasta que estemos seguros de que no será pecaminoso proceder. “Si no puedes proceder haciendo lo que te gustaría hacer sin tener la fe (la seguridad basada en las Escrituras) de que puedes hacerlo para la gloria de Dios, es mejor esperar hasta que tu conciencia haya sido informada por la Palabra de Dios.” Si usted está teniendo serias dudas sobre la sabiduría de proceder hacia el matrimonio, haga tiempo y esfuerzo para resolver esas dudas bíblicamente.

Identificando al Abusador respetable

No todos los abusos se evidencian con moretones, y no todos los abusadores manifiestan su deseo de control con los puños. El abuso doméstico es a menudo difícil de detectar para aquellos que observan el Hogar desde el exterior. Los abusadores saben cómo cubrir sus huellas bien. A menudo son muy sociables y sobresalientes en público, son muy queridos por muchos de sus compañeros. Sin embargo, el llamado "abusador educado" es particularmente oculto. Estos abusos, sin embargo, pueden ser muy devastadores para sus víctimas. Es importante recordar que el abuso puede ser muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver.

El corazón, un mal consejero

Sigue lo que dice tu corazón! ¿Ya has escuchado ese consejo? Yo sí, y de hecho muchas veces me lo he dado a mí mismo. Peor aún, podría decir que generalmente sigo ese consejo. Esa es la forma como vivimos hoy. El problema de seguir este consejo es que es un consejo que se opone a lo que la Escritura enseña. Esto es lo que llamo un “consejo satánico”. Este consejo nos hace mal. Coloca el fundamento de nuestras decisiones en arenas movedizas. Y, al final, nos lleva a tomar decisiones equivocadas.


Este consejo es dado cuando preguntamos acerca de lo que debemos hacer. Cuando se dice “¡Sigue lo que dice tu corazón!” en realidad se está diciendo “¡Haz lo que quieras!”. Cuando seguimos nuestro corazón nos colocamos a nosotros mismos como el criterio a seguir. Somos nosotros los que decimos qué es bueno y qué es malo. Asumimos la autoridad de Dios, el lugar de Dios, y, al final de cuentas, nos creemos Dios. Esto es idolatría.


Nueve pasos contra el enojo: Un posible salvavidas matrimonial - John Piper

Un Posible Salvavidas Matrimonial en Nueve Pasos

La gracia de Dios es paciente y trabaja tanto de manera instantánea como a lo largo del tiempo. Un error que a veces cometemos es pensar demasiado idealista, como si gastáramos nuestra primera disculpa, no hay oportunidad para una segunda.

El modo de pensar sobre este salvavidas matrimonial bíblicamente es que este es un esfuerzo para ver Colosenses 3:13 tomar forma en la vida real: "Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros". Existe tanto "soportándoos" como "perdonándoos". ¿Cómo se mezclan en el matrimonio?

Aquí hay una manera que tengo en mente. Describiré nueve pasos hacia la reconciliación con tu esposa (o esposo, o amigo, o colega). A veces esto es necesario cuando eres demasiado pecador como para disculparte sinceramente la primera vez. Esto es una experiencia real más a menudo de lo que me gustaría admitir, y, en otro sentido, no lo suficientemente frecuente. (Esposas y esposos, escuchen estos pasos con ustedes mismos en ambos roles.)

Mi esposo no creyente coquetea con otra mujer


“No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza” Nehemías 8:10b. 

“Mi esposo ha estado teniendo una aventura sentimental con su secretaria… yo se que lo debo honrar, perdonar y no amargarme… esto es lo más difícil que jamás he experimentado…”

"Tu marido, indiscutiblemente está equivocado. Sería maravilloso que él fuera sabio y piadoso, pero no lo es… Tu marido, como muchos hombres, comete una necedad al cerrar los ojos frente al pecado y jugar con la tentación… por eso reaccionas con celos y enojo.

Tu ahora te encuentras donde muchas esposas se han encontrado. Tus reacciones son normales, pero mientras te aferras a tus derechos y te apegas a las normas, si te niegas a él hasta que demuestre su lealtad hacia ti únicamente, llegarás a un final normal –el divorcio…

Te puedes molestar furiosamente si quieres; puedes plantarte sobre tus derechos y apoyarte en la verdad, pero eso no salvará tu matrimonio. Cuando hayas perdido a tu marido y estes sola, y tus hijos estén en una guardería o escuela pública, y estés tratando de pagar la renta de un pequeño departamento y surtir la despensa, siempre sabrás que “te plantaste en tus principios, lo llamaste al arrepentimiento y no le permitiste que te humillara e hiciera papel de hipócrita”.  Lo desenmascaraste. Y él estará viviendo en pecado con la otra mujer, y tú “la justa”, seguirás plantada sobre “tus derechos” –pero durmiendo sola. Si consiguieras otro marido sería igual que el anterior, desechado por alguna otra mujer…

Reconócelo: tienes una competidora. Ella es tu rival, la enemiga del deseo de tu corazón. Tus reacciones negativas no van a lograr que tu marido carnal se convierta súbitamente en el hombre maduro que hace lo que debe…

La trampa del orgullo


En los últimos tiempos, nuestra cultura ha influenciado por todos los medios elevar nuestro “orgullo” bajo el nombre de “autoestima”, ambas palabras significan lo mismo: tener un concepto inflado de nosotros mismos.

El orgullo se viste de gala camuflándose en el disfraz de lo que los sicólogos llaman autoestima, cuya esencia es “Exaltar nuestras cosas buenas y minimizar nuestras cosas malas”.  Pero como siempre, la Biblia nos hace volver al punto de equilibrio, contrastando la verdad con lo que dice la mayoría y el tema de la autoestima no es la excepción.

El  orgullo se manifiesta principalmente en: La forma como pensamos de nosotros mismos y la forma como nos relacionamos con los demás.

El orgullo en la apreciación de nosotros mismos
“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” Romanos 12:3

El orgullo nos impide ver cuán pobres son nuestras obras buenas. Si pudiéramos quitar el orgullo de nuestro corazón, podríamos ver que nuestras buenas acciones no son tan buenas ni tan grandiosas como nuestro orgullo las hace parecer. El orgullo es un enemigo que nos oculta nuestra triste realidad:

-        Impide ver nuestros pecados ocultos, para retrasar nuestra santidad.
-        Infla nuestra bondad y reduce nuestra maldad, para poder juzgar a otros.
-        Disfraza nuestros fracasos y debilidades, para hacernos ver como víctimas de los demás.
-        Exagera nuestros pobres triunfos, para que busquemos los aplausos.
-        Se jacta de nuestra sabiduría, para retardar nuestro conocimiento.
-        Miente al hacernos  creer que siempre tenemos la razón y le da dificultad pedir perdón.
-        Nos engaña al hacernos ver como más importantes y mejores que los otros, buscando todo merecimiento.
-        Enmascara nuestra perversidad con hipocresía, para cuidar nuestra reputación.


Los mitos del divorcio

Por Ken Sande, Presidente de Peacemaker Ministries

Con el paso de los años, he notado que los cristianos en el proceso de buscar un divorcio usan el mismo grupo de razones para justificar su decisión de irse. En tanto que los cristianos no se ponen de acuerdo acerca de cuáles son los bases legítimas para el divorcio, es claro que muchos cristianos se divorcian por las razones equivocadas. A estas razones R.C. Sproul las llama “mitos” en su libro El matrimonio Íntimo. Si Ud. entiende la forma de responder amablemente a estos mitos, Dios puede usarlo para ayudar a alguien que esté considerando el divorcio.

Mito #1 Cuando el amor se ha ido del matrimonio, es mejor divorciarse

Aunque esta la manera típica en que habla el mundo, los cristianos han aceptado esta idea. Sin embargo, la base del matrimonio no lo constituyen los sentimientos de amor, sino que en el diseño de Dios, el compromiso es el fundamento y el amor es su fruto.

Mito #2 Es mejor que los niños pasen por un divorcio y no que vivan con unos padres que se la pasan peleando todo el tiempo

Aunque en medio de un matrimonio realmente infeliz, los padres puedan creer sinceramente esto,  generalmente se trata de una racionalización superficial. Una forma de probar la sinceridad de los padres es pedirles que lean el libro de Judith Wallerstein titulado El Inesperado Legado del Divorcio, que expresa muy bien los muchos efectos perjudiciales del divorcio. Si aún después de leer estos hechos la pareja desea divorciarse, de todos modos tendrá que admitir que no son sus hijos lo que les importa, sino sus propios deseos egoístas.


Hijos obedezcan y honren. . . Padres no provoquen a ira


“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. ” Efesios 6:1-4

Vivimos en una generación que está trastornando los roles familiares y el liderazgo de los padres se ha ido a extremos. Abundan  hogares con padres permisivos que no imponen reglas ni corrección, “los hijos lideran y los padres obedecen”. También encontramos hogares con padres estrictos que usan la fuerza, las amenazas y hasta la violencia para educar a sus hijos.

La Biblia que posee todo el consejo de Dios, da una clara dirección en como tener una relación de autoridad armoniosa entre ambos. Hay 2 mandatos específicos para que haya un respeto mutuo: Hijos obedezcan, padres no provoquen a ira.

El deber de los hijos: obediencia y honra.

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. El precepto dado por Dios es que todo hijo que vive con sus padres y es soltero, tiene la responsabilidad esencial de  someterse a sus padres terrenales  “en el Señor”, esto quiere decir que deben reconocer la autoridad que Dios puso en ellos y disponer su corazón para obedecerlos porque cuando obedecen a sus padres están obedeciendo a Dios.

La razón por la que deben de hacerlo es “porque es justo”. En este contexto la palabra justo habla de “es recto” “es moralmente bueno”. La única excepción a este mandato es cuando la orden los lleva a pecar, por ejemplo si un padre le dice a su hijo que diga una mentira, no debe obedecer, pues por encima de la autoridad de los padres está la autoridad de Dios.

Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Este es un mandato para toda la vida, porque hace parte del quinto mandamiento. Un hijo que ya no vive con sus padres o está casado, su deber ya no es de obediencia sino de honra, o sea respetarlos, apreciarlos, escuchar sus consejos, buscar una relación madura con ellos, cuidarles, atender sus necesidades y hasta proveer para ellos cuando sea necesario (1 Timoteo 5:15).


Cuando pecadores dicen: “Acepto”


Cómo aplicar la doctrina del pecado al Matrimonio.

Por Dave Harvey

Mientras no tomemos en serio la doctrina bíblica del pecado aplicada a nuestros matrimonios, siempre estaremos ocupados en los problemas, pero no llegaremos a la raíz del problema. Quiero sugerir que muchos cristianos en el Cuerpo de Cristo no están atendiendo la raíz del problema. Al interpretar sus problemas de una manera no bíblica, no están recibiendo ayuda verdadera que los lleve al cambio.
Debemos comenzar a entender la naturaleza y el efecto del pecado, si queremos comprender cómo afecta nuestro matrimonio. El pecado logra su objetivo en nosotros cuando nos convence de que somos víctimas.

Cuatro indicadores de que tenemos una doctrina funcional del pecado
           
A.    Estamos más conscientes de ser pecadores que de ser víctimas del pecado de otros.
¿Cuál es el mayor estorbo en tu matrimonio? Cuando pensamos en esta pregunta inmediatamente pensamos en las acciones, palabras o actitudes de nuestro cónyuge.  Pero ahora reconsideremos la respuesta de Pablo en 1 Timoteo 1:15 “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”  Mientras más crecía Pablo en su relación con Dios más crecía su consciencia de su pecado y de su necesidad de la Gracia de Dios. Nada puede ser más vital e importante para nuestro matrimonio que nos veamos como los “primeros” entre los pecadores.

Cuando pecamos en nuestros matrimonios, Dios es la más grande víctima y subsecuentemente ese pecado es lo más destructivo en nuestra relación matrimonial. Lo que destruye un matrimonio no es el alejamiento del cónyuge, sino el alejarse de Dios primero. Nuestro pecado atenta primero en contra de Dios y luego contra nuestro cónyuge.

Cada pecado que cometemos es primero en contra del ser más grande del universo. Por eso todos los problemas maritales se tratan de personas que han perdido la consciencia de la grandeza de Dios y de su pecado con referencia a Él.

Estaremos yendo en la dirección del cambio cuando estemos más conscientes de ser pecadores, que de ser víctimas del pecado de otros.


Machismo vs feminismo


Machismo: Actitud que considera superior al hombre que a la mujer.

Feminismo: Oposición moral a la dominación masculina.

Un poco de historia
El machismo no tiene una historia definida, el liderazgo masculino siempre ha existido en la creación, pero el hombre, por causa del pecado, abuso de su fuerza sin tener en cuenta la dignidad de la mujer. Convirtió su liderazgo en dominio.

En cambio, el feminismo surge como respuesta a este dominio y se dio en tres olas o etapas: La primera, se caracterizó por la lucha de igualdad de derechos como el voto, el trabajo, el estudio. La segunda fue el reconocimiento a tener las mismas oportunidades. La tercera, buscó acceso al poder, un cambio radical en las funciones domésticas, ser madres sin tener que renunciar al éxito profesional.

El diseño de Dios
“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él” Génesis 2:18

EN EL CONFLICTO: Reclamo responsable

"Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno“ Colosenses 4:6

El conflicto surge cuando una persona no obtiene lo que desea o cuando las cosas no funcionan como quiere. Un conflicto no solucionado lleva al resentimiento, odio y amargura, sentimientos que dañan el corazón y van en contra de la relación matrimonial.

El cónyuge herido siente la necesidad de reclamarle a su pareja para liberarse de su carga y generalmente su primera reacción es decir frases que muestran desagrado, culpa, crítica, acusación, con la intención de ridiculizar y desvalorar al otro para hacerle responsable de lo que le está pasando.

Es importante que el cónyuge ofendido exprese su reclamo, pero debe hacerlo con responsabilidad. Es decir, expresar los sentimientos acerca de la situación, en lugar de hablar del problema o atacar el comportamiento del otro. Por ejemplo, si en vez de decir “Eres muy desordenada, mira como tienes la casa” (juzgó al otro), dice: “Me incomoda ver la casa en desorden” (habló de él).


EN EL CONFLICTO: Escuchar con empatía

“La empatía es la identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de otra”. Por lo tanto, escuchar con empatía es “Escuchar a los demás con claridad para entender sus problemas y anticiparse a sus necesidades”.


¿Cómo escucha a su cónyuge?
1. No hace esfuerzo por escuchar.
2. Aparenta que escucha.
3. Escucha sólo cuando le interesa.
4. Escucha para comparar con su punto de vista.
5. Escucha para entender: palabras, intenciones y sentimientos.

“Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse” Santiago 1:19

La comunicación es una herramienta eficaz para mejorar la relación matrimonial, es por eso que se hace muy importante identificar la forma en que escucha para saber si lo hace con empatía.

CELOS: ¿QUÉ HACER CON ELLOS?

Los celos son un sentimiento de miedo y ansiedad ante la posibilidad, cierta o imaginaria, de perder algo que una persona considera suyo.

“Porque los celos desatan la furia del esposo, y éste no perdonará en el día de la venganza. No aceptará nada en desagravio, ni se contentará con muchos regalos.” Proverbios 6:34-35
El celoso siente miedo de ser abandonado, es por eso que no quiere que su pareja comparta con otras personas. Vigila, persigue y analiza buscando encontrar pruebas que le confirmen sus sospechas.

Posiblemente todo ser humano, en algún momento de su vida puede haber experimentado celos, pero el problema radica en la reacción ante este sentimiento.


LAS DEUDAS: UN AMO CRUEL

“Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores” Proverbios 22:7


Deuda: Dinero o propiedad que una persona está obligado a pagarle a otra. Como son: Préstamos a compañías, tarjetas de crédito, préstamos bancarios, dinero pedido a parientes, hipotecas de la casa, facturas vencidas.

Porque caemos en deudas:
• No ahorramos con regularidad.
• Vivimos en un nivel social que no podemos sostener.
• Compramos por impulso (Satisfacemos nuestros deseos).
• No hay un presupuesto (Administrar ingresos y gastos).
• Tomamos compromisos sin tener una forma cierta de pagarlos.
• Nos basamos en ganancias futuras (Dinero que a veces no llega).
• Pensamos que no hay otra opción (No confiamos en Dios).

RELACIONÁNDOME CON MIS SUEGROS

La relación con los suegros siempre se ha prestado para hacer chistes o bromas, indicando su mala influencia sobre la pareja, y aunque no siempre es verdad, suelen presentarse algunos roces.

La biblia nos da referencia de cómo relacionarnos con los padres después del matrimonio: “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.” Marcos 10:7-8
Asuma la independencia: Un matrimonio necesita independencia, o sea, cortar el “cordón umbilical” con los padres. Esto significa que deben seguir honrándolos pero con la convicción que deben dejar su hogar paterno para formar uno nuevo que necesita privacidad e intimidad. Hay circunstancias particulares que conllevan a una pareja a depender en alguna forma de los padres, si este es su caso, no les debe permitir que controlen su vida familiar, porque si no dejan clara esta independencia, será el primer paso para que usted o su pareja esten disputando con los padres el lugar que le corresponde.

Cambie de rol: El día de su boda usted debió asumir un cambio de posición: dejó la cobertura de autoridad de sus padres para convertirse en autoridad de su casa junto con su cónyuge. Sus prioridades deben ponerse en orden, primero esta su papel de esposo o esposa, que el de hijo o hija. Si asume este papel de una manera responsable y clara, sus padres tendrán menos posibilidades de involucrarse en su matrimonio.


¡ALERTA! IMPIDA UN DIVORCIO

El matrimonio es un pacto indisoluble entre Dios y la pareja, así que el divorcio no está en los planes de Dios. Es por eso que hay que detectar acciones que, sin darnos cuenta, se van permeando silenciosamente en la relación de pareja y si no son corregidas a tiempo, podrían desencadenar en un divorcio.

Analice cada uno de los siguientes síntomas, no sea que alguno este filtrándose en su matrimonio y sin darse cuenta esté abriendo las puertas a un rompimiento.

Síntomas de ruptura espiritual:
-No incluir a Dios en la relación.
-No recurrir a la oración.
-No alimentarse con la Palabra de Dios
-Disminución de las disciplinas espirituales.


EGOISMO: AMOR A SI MISMO

“El egoísta busca su propio bien; contra todo sano juicio se rebela” Proverbios 18-1

La palabra egoísmo se define como aquella conducta consistente en poner los intereses propios en primer lugar. Está impulsada por lo que se quiere y necesita, sin importar las necesidades de los demás.

El egoísta espera recibir y no entregar, ser comprendido y no comprender, ser respetado y no respetar, ser tomado en cuenta pero no tomar en cuenta, ser mimado pero no mimar, no asume su responsabilidad, busca controlar, confunde las prioridades, critica y demanda sus derechos. Siempre está pensando en su individualidad, lo que quiere y necesita, le importa sólo las circunstancias que lo afectan y cómo atender sus propias necesidades.

Podemos deducir sin mucho análisis, que el egoísmo no puede vivir bajo el mismo techo que el matrimonio, porque la esencia del matrimonio es el amor y el servicio, y no precisamente a sí mismo, sino al otro.


OTRA CARA DE LA INFIDELIDAD

“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo” Eclesiastés 3:1 (NVI)

La infidelidad no sólo se reduce a lo sexual, también es anhelar intimidad con otras personas o cosas que excluyen al otro. Es todo lo que se ponga en el lugar que le pertenece al esposo o esposa. Es el incumplimiento del compromiso adquirido en el pacto matrimonial.

REFLEXIONE:

¿Qué puede estar en el lugar que le pertenece a su cónyuge? ¿Hay equilibrio en la distribución y calidad del tiempo que le dedica a su pareja?

- Trabajo: Cuando la labor diaria ocupa un lugar más importante que su cónyuge, cuando el tiempo que le pertenece a su pareja se lo entrega al trabajo, puede estar siendo infiel. Debe estar atento en la época donde su trabajo le demanda mas tiempo, para que intensifique la excelencia de su entrega cuando esté a solas con su pareja.


COMUNICACION:¿COMO LA USO… EDIFICO O DESTRUYO?

Para lograr una buena comunicación, no basta ser buenos para escuchar y expresar. Su contenido forma parte integral de una buena relación con los demás. Revise su hablar, porque con las palabras usted:

Anima o acobarda: Tu cónyuge necesita ser animado cuando tenga dudas, cuando haya perdido la iniciativa o cuando aplace las cosas. Sea usted su inspiración.

Repara o derriba: La relación de pareja necesita ser reparada constantemente. Con sus palabras puede enmendar el agravio dado o perdonar la ofensa recibida.

Consuela o hiere: En los momentos de aflicción usted puede aliviar la tristeza, el dolor o cualquier otro sentimiento que le cause angustia a su cónyuge.