Mostrando entradas con la etiqueta Liderazgo esposo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liderazgo esposo. Mostrar todas las entradas

El responsable de la vida familiar


¿Qué puede hacer un marido para hacerse responsable de su vida familiar?  
En primer lugar, él mismo debe vivir diariamente en una relación personal genuina con Dios. 





  • Esto comienza por alejarse del pecado y confiar en Jesucristo como su Salvador.

  • Se fomenta dedicando tiempo a leer la Biblia y a orar con frecuencia. 

  • Requiere buscar agradar a Dios cada minuto, comenzando en el nivel del pensamiento, un hombre no puede guiar a su familia por donde no camina.

  • A continuación, el marido debe establecer y mantener un clima de amor en su familia. 

  • Debe dejar de lado cualquier rivalidad o competencia entre él y su esposa.

Un hombre digno de imitar

La Biblia nos da mucha enseñanza sobre el matrimonio, pero muy pocos matrimonios reales para imitar. Eso hace que un amor como el de Booz y Rut sea aún más hermoso. De todos los matrimonios en la Biblia, ¿hay alguno más encomiable que el breve vistazo que tenemos de este justo hijo de Judá y su novia moabita?

Cuando Booz encontró a su futura esposa tendida a sus pies en la oscuridad de la noche en el piso de la trilla, dijo: “Ahora, hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas, porque todos mis conciudadanos saben que eres una mujer digna ”(Rut 3:11 ). A través de su feroz lealtad, su valor inquebrantable, su dependencia hacia Dios y su iniciativa sumisa, Ruth había demostrado ser una mujer digna, digna de respeto y admiración, y digna de la devoción de un esposo.

Sin embargo, mientras deambulamos por la dignidad de Rut, nos encontramos con un hombre de igual valor, el tipo de hombre en el que una mujer como ella podría confiar y seguir.

6 recordatorios para ser un buen padre

David Mathis.

...Para los padres, especialmente los padres jóvenes, considerad estos recordatorios del supremo llamamiento que Dios nos ha concedido.

1. Papá, estuviste presente y disponible

Una de las grandes tragedias de nuestros días es la ausencia de muchos padres. Y muchos más están presentes físicamente, pero inaccesibles emocionalmente. La presencia de un padre, o su ausencia, marcarán profundamente su hogar. “Gracias por estar ahí” o “Siempre estuviste ahí” parecen palabras sencillas, pero para un padre puede resultar significativo escucharlas de un hijo. Como escribe Robert Coleman acerca del discipulado, “La única manera en que un padre puede criar a una familia adecuadamente es estando con ella.”
Y cuando un padre está presente y disponible, es capaz de conocer a sus hijos de forma personal y específica, no sólo en general— y de hablar a sus vidas personalmente. Debido a que Pablo había estado presente y disponible (1 Tesalonicenses 2:8–10), podía escribir, “así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos . . .” (1 Tesalonicenses 2:11–12, LBLA). Él los conocía de manera específica y podía hablar de sus vidas, como un padre, con especificidad, no sólo en las generalidades.

Deberes generales de un buen padre de familia

EL DEBER DEL PADRE HACIA LA FAMILIA EN GENERAL.

Juan Bunyan (1628-1688)

El que es cabeza de una familia tiene, bajo esa relación, una obra que realizar para Dios: gobernar correctamente a su propia familia. Y su obra es doble. Primero, tocante a su estado espiritual. Segundo, tocante a su estado exterior.

Ya hemos considerado el estado espiritual de su familia. Ahora veamos su estado exterior.

Segundo, tocante al estado exterior de su familia, usted debe considerar estas tres cosas.

1. Que es su obligación asegurarse de que cuenten con el sustento necesario. “Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel” (1 Timoteo 5:8). Observe que cuando la Palabra dice que debe tener cuidado de los suyos, no le da licencia para descuidarlos, ni permite que el mundo entre en su corazón, ni en su cuenta de banco, ni que se preocupe de los años o días venideros, sino que provea el sustento a fin de que tengan comida y ropa; y si cualquiera de ustedes o usted mismo no se contentan con eso, se salen de los límites del gobierno de Dios (1 Timoteo 6:8; Mateo 6:34). De esto se trata trabajar a fin de contar con los medios para “gobernarse en buenas obras para los usos necesarios” (Tito 3:14). Y nunca objete, que a menos que logre tener más, no estará satisfecho, porque eso es falta de fe. La Palabra dice que Dios da de comer a los cuervos, cuida a los gorriones y viste a la hierba. ¿Qué más puede desear el corazón que ser alimentado, vestido y cuidado? (Lucas 12:6-28).

Deberes espirituales de un buen padre de familia

EL DEBER DEL PADRE HACIA LA FAMILIA EN GENERAL.


Juan Bunyan (1628-1688)

El que es cabeza de una familia tiene, bajo esa relación, una obra que realizar para Dios: gobernar correctamente a su propia familia. Y su obra es doble. Primero, tocante a su estado espiritual. Segundo, tocante a su estado exterior.

Primero, tocante al estado espiritual de su familia, ha de ser muy diligente y circunspecto, haciendo lo máximo para aumentar la fe donde ya la hay, y para iniciarla donde no la hay. Por esta razón, basándose en La Palabra, debe con diligencia y frecuencia compartir con los de su casa las cosas de Dios que sean apropiadas para cada caso. Y nadie cuestione esta práctica de gobernar de acuerdo con la Palabra de Dios; porque si la enseñanza en sí, es de buen nombre y honesta, se encuentra dentro de la esfera y los límites de la naturaleza misma, y debe hacerse; con más razón muchas otras enseñanzas de una naturaleza más elevada; además, el apóstol nos exhorta: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad” (Filipenses. 4:8). Poner en práctica este piadoso ejercicio en nuestra familia es digno de elogio, y es muy apropiado para todos los cristianos. Ésta es una de las cosas que Dios tanto encomendó a su siervo Abraham, que tanto afectó su corazón. Conozco a Abraham, dice Dios, “conozco” que es de verás un buen hombre, porque “Sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová,” (Génesis 18:19). Esto fue algo que también el buen Josué determinó que sería su práctica durante todo el tiempo que viviera sobre esta tierra. “Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josue 24:15).

¿Cómo debo amar a mi esposa?

EL DEBER ESPECIAL DEL ESPOSO: AMAR

Autor: Richard Steele (1629-1692)

El amor es el fundamento de todos los demás deberes para con ella. Todo fluye de esto. Sin amor, cada cumplimiento de un deber para con ella parece difícil. La ternura, el honor y la amabilidad son meros rayos del sol del amor.

1. Las dimensiones del marido piadoso. El amor de un esposo por su esposa es particular a esta relación. Es distinto del amor paternal y de la lascivia animal.

A. La razón de él. Usted está casado con ella y Dios ordena a los esposos que amen a sus esposas. Solamente esto durará para siempre, ya que ella puede perder sus encantos de muchas maneras.

B. La extensión de él. Usted debe amar tanto su cuerpo como su alma. Por lo tanto debe escoger una esposa que le es atractiva por su físico y por su personalidad y espiritualidad. De otra manera, no le hace justicia a ella.

C. El agrado de él. Por sobre el amor hacia todos los demás, incluyendo a sus padres e hijos, y ciertamente sobre cualquier persona fuera de la familia. “En su amor recréate siempre” (Proverbios  5:19).

Booz: Cualidades de un hombre de Dios



La biblia está llena de hombres que por su piedad y buen ejemplo vale la pena estudiarlos y ponerlos como modelo para aprender de ellos. Booz  es uno de estos valiosos varones de Dios que merecen nuestra atención.

La historia de Booz la encontramos en el libro de Ruth, en donde se nos narra el amor de Booz y Ruth. Él, un hombre soltero, rico y honorable. Ella, viuda, humilde, pobre, de origen pagano pero  que renunció a sus dioses para ir tras el único y verdadero Dios y con la determinación de no abandonar a su suegra.

El pueblo de Israel tenía una ley para proteger a la familia: “la ley del levirato”, que consistía en que una mujer viuda que no tuviera hijos, podía desposarse con su cuñado, el hermano del difunto, para que tuviese descendencia, heredara sus bienes y perpetuara su nombre.  Booz se inspira en la piedad de esta ley para arropar a la desamparada Ruth de su estado de pobreza y soledad.

El culto familiar

Publicado por Chapel Library 2603 West Wright St. Pensacola, Florida 32505 USA

A.W. Pink (1886-1952)

Existen algunas ordenanzas exteriores y medios de gracia exteriores claramente implícitos en la Palabra de Dios, pero en la práctica tenemos pocos, si acaso algunos, preceptos claros y positivos; más bien nos limitamos a recogerlos del ejemplo de hombres santos y de diversas circunstancias secundarias. Se logra un fin importante por este medio; es así que se prueba el estado de nuestro corazón. Sirve para hacer evidente si los cristianos descuidan un deber claramente implícito por el hecho de no poder cumplirlo. Así, se descubre más del verdadero estado de nuestra mente, y se hace manifiesto si tenemos o no un amor ardiente por Dios y por servirle. Esto se aplica tanto a la adoración pública como a la familiar. No obstante, no es difícil dar pruebas de la obligación de ser devotos en el hogar.

Considere primero el ejemplo de Abraham, el padre de los fieles y el amigo de Dios. Fue por su devoción a Dios en su hogar que recibió la bendición de: “Porque yo lo he conocido, sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio” (Génesis 18:19). El patriarca es elogiado aquí por instruir a sus hijos y siervos en el más importante de los deberes, “el Camino del Señor” –la verdad acerca de su gloriosa persona, su derecho indiscutible sobre nosotros, lo que requiere de nosotros. Note bien las palabras “que mandará”, es decir que usaría la autoridad que Dios le había dado como padre y cabeza de su hogar, para hacer cumplir en él los deberes relacionados con la devoción a Dios. Abraham también oraba a la vez que enseñaba a su familia: dondequiera que levantaba su tienda, edificaba “allí un altar a Jehová” (Génesis 12:7; 13:4). Ahora bien, mis lectores, preguntémonos: ¿Somos “simiente de Abraham” (Gálatas 3:29) si no “hacéis las obras de Abraham” (Juan 8:39) y descuidamos el serio deber del culto familiar? El ejemplo de otros hombres santos es similar al de Abraham. Considere la devoción que refleja la determinación de Josué quien declaró a Israel: “Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15). No dejó que la posición exaltada que ocupaba ni las obligaciones públicas que lo presionaban, lo distrajeran de procurar el bienestar de su familia.

El Rol del Hombre en la Iglesia de Hoy



1. El Varón Consciente de su Sacerdocio y Liderazgo


Las palabras sacerdocio y sacrificio están relacionadas, de tal manera, que no podemos definir una de ellas sin referirnos a la otra. El sacerdote es la persona que efectúa un sacrificio, y sacrificio, es toda ofrenda a Dios para expiación del pecado.

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable”. – 1ra. de Pedro 2:9.

También nuestra responsabilidad involucra un liderazgo espiritual en el hogar, en la iglesia y en todo lugar donde podamos contribuir al crecimiento del cuerpo de Cristo.

2. El Varón Preparado en el Conocimiento de Las Escrituras

El campo que un varón tiene que desarrollarse y prestar un servicio integro al cuerpo de Cristo es amplio y vasto. Para ello hay muchos requisitos que la Biblia señala, y uno de ellos es la preparación en el conocimiento de las Sagradas Escrituras. Este conocimiento no debe ser superficial o simple, sino profundo y completo, 2 Ti. 2:15.  griego ortostomounta, este verbo quiere decir que traza correctamente la escritura. 2 Ti. 3:15-17. El estudio personal de la palabra de Dios, más allá de un devocional diario, nos hará crecer y desarrollarnos espiritualmente. Nos hará madurar y completos, aptos para Guiar a la Familia siendo la cabeza del hogar.

Cómo ganar a su esposa no creyente – John MacArthur


 

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.  Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.

Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.” 1 Pedro 3:1-7


“Vosotros, maridos, igualmente..." ¿Quiere decir "lo mismo”? Vuelve a leer Efesios 5:21, Someteos unos a otros... esposas a los maridos, los maridos a las esposas. No significa someterse a la autoridad de la mujer, pero sí tener presente sus necesidades. Subordinar nuestro pequeño mundo y nuestra poca agenda para satisfacer las necesidades de la mujer que es nuestra esposa, aunque ella no sea cristiana. El versículo 7 dice: "Vosotros, maridos, igualmente”, usted tiene que comportarse con su esposa, igual que se comporta como empleado o como ciudadano"...