Mostrando entradas con la etiqueta El conyuge ideal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El conyuge ideal. Mostrar todas las entradas

Un hombre digno de imitar

La Biblia nos da mucha enseñanza sobre el matrimonio, pero muy pocos matrimonios reales para imitar. Eso hace que un amor como el de Booz y Rut sea aún más hermoso. De todos los matrimonios en la Biblia, ¿hay alguno más encomiable que el breve vistazo que tenemos de este justo hijo de Judá y su novia moabita?

Cuando Booz encontró a su futura esposa tendida a sus pies en la oscuridad de la noche en el piso de la trilla, dijo: “Ahora, hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas, porque todos mis conciudadanos saben que eres una mujer digna ”(Rut 3:11 ). A través de su feroz lealtad, su valor inquebrantable, su dependencia hacia Dios y su iniciativa sumisa, Ruth había demostrado ser una mujer digna, digna de respeto y admiración, y digna de la devoción de un esposo.

Sin embargo, mientras deambulamos por la dignidad de Rut, nos encontramos con un hombre de igual valor, el tipo de hombre en el que una mujer como ella podría confiar y seguir.

Como ser un hombre de Dios


El hombre de Dios es conocido por lo que huye. Pablo le recordó repetidamente a Timoteo que huyera de las discusiones y disputas inútiles (1 Timoteo 1:4 ). No debería tener nada que ver “fabulas profanas” (1 Timoteo 4:7 ). Uno podría imaginarse hoy a Pablo diciéndole a Timoteo que dejara la televisión, huyera de las noticias, huyera de la política y abandonara los medios de comunicación social. Esas cosas llevan tiempo y absorben la energía de la persona que debería ser conocida como un hombre de Dios.

Además de huir de las discusiones y la frivolidad, el hombre de Dios debe huir del amor al dinero (1 Timoteo 3:3 , 6:10 ). Es imposible ser conocido como un hombre de Dios si también se le conoce como un hombre que ama el dinero. El ministerio por el dinero es peligroso, ya que corrompe el mensaje y erosiona la confianza en el mensajero. El hombre de Dios huye de eso, a menudo incluso trabajando con sus propias manos para evitar ser atrapado en la trampa del amor al dinero (1 Tesalonicenses 4:11 ).

Cambiando nuestra manera de pensar

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”  Efesios 4:31-32

¿Cómo puede un cónyuge llegar a ser bondadoso, compasivo y perdonador? Debe cambiar su manera de pensar.  Dejar la amargura y vestirse de bondad, de un corazón tierno y pensamientos benignos.  Los siguientes ejemplos le servirán tanto, a esposos como a esposas, para cambiar su manera de pensar,  dejando los pensamientos amargos y reemplazándolos por pensamientos benignos de acuerdo a las Escrituras. (Tomados del libro: La esposa excelente)

El no me ama. Solo se ama a si mismo.  – Aunque él no muestra amor como debe yo creo en su capacidad de crecer. (Colosenses 3:1-4)


Una lección para las esposas


Conferencia para Matrimonios, Febrero 1, 2013
Medellín, Colombia

Tito 2: 3-5  Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.  Reina-Valera 1960

Este pasaje habla mucho acerca de la responsabilidad que una mujer Cristiana tiene de caminar— y vivir— la vida Cristiana.  Sin embargo, estudiaremos solamente el versículo tres, donde Pablo da una lección completa de lo que significa ser una dama Cristiana.

Es importante clarificar que, cuando Pablo usa la palabra anciana, realmente significa una mujer madura en la fe, y no una anciana.  El está hablando de una mujer calificada y capaz de compartir el evangelio a mujeres jóvenes en la fe, porque lo modela con su comportamiento y su conducta. 

La primera característica que Pablo indica es que una mujer Cristiana debe ser reverente. 

Reverencia al Santo y Trino Dios es una característica única de todo cristiano.  Esta reverencia al Santo Dios nos ha sido dada por El Espíritu Santo en el momento de nuestra conversión, y es enfocada en la presencia del Señor Jesucristo en nosotros.

La reverencia por el Santo Dios es resultado de un temor hacia el Señor.  Proverbios 1: 7 dice: El principio de la sabiduría es el temor de Jehova.  Este temor significa reverencia al Señor, no significa miedo a Él.  Significa recordar que Él es Santo, Santo, Santo cuya característica pertenece sólo a Él, y es demostrada con Su justicia.  Ser reverente, entonces, es temer al Señor con amor, admiración, y confianza que representa un santo temor.

Feminidad


“La Biblia revela la naturaleza de la masculinidad y la feminidad al describir las diferentes responsabilidades para el hombre y la mujer y fundamentarlas en la creación y no en las convenciones humanas.”  John Piper.

Piper sugiere una lista de roles para la mujer que quiera ejercer de manera bíblica su FEMINIDAD. Para que “Miréis al amoroso Dios de la Escritura y soñéis acerca de las posibilidades que tenéis de servirle, con la siguiente lista para empezar...”

1.   Que vuestra vida entera, sea cual fuere vuestro llamamiento, esté dedicada a la gloria de Dios.

2.   Que confiéis tan plenamente en las promesas de Cristo que la paz, el gozo y la fortaleza llenen vuestra alma hasta rebosar.

3.   Que esta plenitud de Dios se desborde en actos de amor diarios para que la gente pueda ver vuestras buenas obras y glorificar a vuestro Padre que está en los cielos.

4.  Que seáis mujeres del Libro, que aman, estudian y obedecen la Biblia en cada área de su enseñanza; que la meditación de la verdad bíblica sea para vosotras la fuente de esperanza y de fe; que sigáis creciendo en entendimiento con cada capítulo de vuestras vidas, sin pensar nunca que el estudio y el crecimiento son sólo para otras.

5.    Que seáis mujeres de oración, para que la Palabra de Dios se os abra y así  el poder de la fe y la santidad descienda sobre vosotras; que vuestra influencia espiritual pueda aumentar en el hogar, en la iglesia y en el mundo.

6.   Que seáis mujeres con una profunda comprensión de la gracia soberana de Dios que refuerza todos estos procesos espirituales; y que seáis, asimismo, pensadoras profundas en las doctrinas de la gracia, y aún más profundas amantes si cabe de las mismas.


Masculinidad


“La Biblia revela la naturaleza de la masculinidad y la feminidad al describir las diferentes responsabilidades para el hombre y la mujer y fundamentarlas en la creación y no en las convenciones humanas.”  John Piper

Piper sugiere una lista de roles para el hombre que quiera ejercer de manera bíblica su MASCULINIDAD. Para que “Miréis al amoroso Dios de la Escritura y soñéis acerca de las posibilidades que tenéis de servirle, con la siguiente lista para empezar...”

1. Que vuestra vida entera, sea cual fuere vuestro llamamiento, esté dedicada a la gloria de Dios.

2. Que confiéis tan plenamente en las promesas de Cristo que la paz, el gozo y la fortaleza llenen vuestra alma hasta rebosar.

3. Que esta plenitud de Dios se desborde en actos de amor diarios para que la gente pueda ver vuestras buenas obras y glorificar a vuestro Padre que está  en los cielos.

4. Que seáis hombres del Libro, que aman, estudian y obedecen la Biblia en cada área de su enseñanza; que la meditación de la verdad bíblica sea para vosotros la fuente de esperanza y de fe; que sigáis creciendo en entendimiento con cada capítulo de vuestras vidas, sin pensar nunca que el estudio y el crecimiento son sólo para otros.

5. Que seáis hombres de oración, para que la Palabra de Dios se os abra y así  el poder de la fe y la santidad descienda sobre vosotros; que vuestra influencia espiritual pueda aumentar en el hogar, en la iglesia y en el mundo.


¿Qué quieren los esposos de sus esposas?


Que respeten el  liderazgo

Queremos esposas sabias que con sus acciones mantengan la unidad familiar; Que a pesar de nuestros errores no se pongan en nuestra contra deteriorando nuestro liderazgo; cuando nos equivoquemos nos exhorten en privado con amor y nos ayuden a enmendarlos. Cuando disciplinemos a nuestros hijos nos respalden y nos ayuden en amor a no caer en autoritarismo ni en negligencia. Que cuando no estén de acuerdo con nuestras decisiones puedan con sabiduría y paciencia darnos argumentos bíblicos para hacer la voluntad de Dios. Que se esfuercen cada día en ser mejores esposas y madres para ser un buen ejemplo a seguir. Que faciliten el tiempo y el espacio para estudiar y ampliar nuestro conocimiento.

Que ayuden a administrar los recursos

Queremos esposas que nos ayuden en la administración económica del hogar, que sepan distinguir entre “necesidad” y “deseo” siendo equilibradas a la hora de gastar el dinero. Que nos ayuden a no salirnos del presupuesto familiar y en lo posible ahorrar para el futuro. Que nos animen a no adquirir deudas, sino a adquirir la disciplina de comprar de contado. Esposas recursivas en momentos de escasez y si vienen las dificultades sigan confiando en Dios y nos ayuden a mantenernos firmes en su Palabra. Que nos apoyen en nuestros proyectos y sean las socias ideales.

Que cultiven su vida espiritual

¿Qué quieren las esposas de sus esposos?


Que sean los líderes de su casa:

Queremos esposos sabios, sensatos, que piensen bien las cosas antes de hacerlas, asegurando el futuro bienestar de la familia; verlos fuertes ante las dificultades, confiando en que Dios tiene el control de todo. Queremos verlos estudiando e indagando todas las posibilidades para tomar buenas decisiones; que se apoyen en nuestro consejo pero que no nos deleguen la responsabilidad. Queremos verlos confiados y seguros de lo que hacen, activos y progresando en conocimiento. Queremos que se encarguen de la disciplina de los hijos y participen de su educación; Esposos y padres ejemplares en su comportamiento para que sean un buen ejemplo a seguir.

Que sean los proveedores económicos

Queremos esposos que se encarguen de proveer para todas las necesidades económicas de la casa, esto no quiere decir que no podamos ayudarles, pero que no seamos las responsables completamente de la economía. Que con nuestra ayuda se distribuyan bien los ingresos del hogar. Que en los momentos de escasez busquen la dirección de Dios y confíen en Su Providencia, pero que no se queden pasivos ante las circunstancias, sino actuando y moviéndose para traer sustento. 

Que sean los líderes espirituales

Queremos esposos que tengan una buena relación con Dios y se sometan a Él, estudiosos  de Su Palabra, la Biblia; Que enseñen el evangelio a su familia y no deleguen esta tarea a su esposa; que practiquen lo que enseñan. Que motiven a su familia a seguir a Cristo. Que aprendan a pedir perdón, a reconocer sus pecados y estén trabajando constantemente en su santidad. Que glorifiquen a Dios en todo lo que hagan.

El día de nuestra boda hubo un funeral




El día de nuestra boda hubo un funeral….
El esposo ha muerto para las demás mujeres;
La esposa ha muerto para los demás hombres.
Pero estamos vivos el uno para el otro.

El día de nuestra boda hubo un funeral…
El esposo ha muerto a su vida independiente;
La esposa ha muerto a su vida independiente.
Ese día comenzamos una nueva vida de unidad.

El día de nuestra boda hubo un funeral… 
El esposo ha muerto a vivir centrado en su propio yo;
La esposa ha muerto a vivir para su propia complacencia.
Ahora vivimos en función del otro.

El día de nuestra boda hubo un funeral… 
            El esposo prometió amarla por encima de las circunstancias
            La esposa prometió respetarlo a pesar de sus debilidades.
Nuestro amor debe perdurar hasta que llegue un segundo funeral.

El día de nuestra boda hubo un funeral…  

¿Tiene usted un buen matrimonio?


Por Andreas Köstenberger


¿Diría usted que usted tiene un buen matrimonio? Algunos de ustedes pueden responder afirmativamente a esta pregunta (esperamos que su cónyuge también lo haga); otros pueden reconocer que hace falta mucho trabajo por hacer, antes que usted pueda sostener que tiene un buen matrimonio.

En todo caso, ¿por qué aspirar a tener un buen matrimonio? ¿Simplemente para decir que se siente bien acerca de tener un buen matrimonio? Y, ¿Qué significa tener un “buen matrimonio”? ¿Cuándo es un matrimonio un buen matrimonio? Y, ¿Es mejor que la mayoría de los otros matrimonios de la gente que nosotros conocemos?

Aclaro que ¿Tiene usted un bien matrimonio? no es la pregunta correcta. Una mejor pregunta sería, ¿Glorifica su matrimonio a Dios? En lugar de pensar en tener un buen matrimonio como un fin en sí mismo, o usando estándares humanos relativos para comparar nuestros matrimonios o con el ideal popular de algún libro del tema de moda, el objetivo del matrimonio que glorifique a Dios afianza nuestro matrimonio donde debe estar afianzado: en el plan eterno y soberano de Dios.

¿Qué es un matrimonio que glorifica a Dios según las Escrituras?


Amor Extra-ordinario


La base del matrimonio es el amor, pero no el amor que nos muestra Hollywood, sino el amor bíblico   La Biblia, que contiene verdades absolutas,  nos dice que toda la Escritura se resume en una sola palabra AMAR, a Dios y al prójimo.


¿Cómo es un amor extraordinario?
Para tener un matrimonio extraordinario, necesitamos amar de manera extraordinaria, eso significa practicar el amor conyugal: una vida centrada en el bien del otro.  La Biblia nos enseña como:


Esposo Intachable: ¿Existe?

1 Timoteo 3:1-4

Un hombre intachable es el que desea con todo su corazón parecerse más a Jesucristo y pone todo su empeño en preservar a su familia por encima de todos sus intereses.

“Esposo de una sola mujer” (v.2)
Es fiel, no es acusado de ningún tipo de inmoralidad sexual, ni de un divorcio no bíblico.

“Moderado” (v.2)
Controla todos sus deseos, está alerta para no caer en pecado.

“Sensato” (v.2)
Lee la Palabra de Dios para adquirir sabiduría. Es humilde y reconoce que su esposa es su ayuda idónea.

“Respetable” (v.2)
Es noble, tiene una conciencia limpia, es digno de confianza, tiene un buen testimonio en su trabajo y con su familia.


Esposa ejemplar ¿Existe?

Una mujer ejemplar es la que desea con todo su corazón  agradar a Dios y pone todo su empeño en preservar a su familia por encima de todos sus intereses. Proverbios 31:10-31

No hay muchas:
“Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!” (v.10)

Confiable y sencilla:
“Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal habidas”  (v.11)

Siempre hace el bien:
“Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida” (v.12)

Diligente en su trabajo (casa y oficina):
"Anda en busca de lana y de lino, y gustosa trabaja con sus manos" (v.13)
“Es como los barcos mercantes, que traen de muy lejos su alimento” (v.14)


EN EL CONFLICTO: Reclamo responsable

"Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno“ Colosenses 4:6

El conflicto surge cuando una persona no obtiene lo que desea o cuando las cosas no funcionan como quiere. Un conflicto no solucionado lleva al resentimiento, odio y amargura, sentimientos que dañan el corazón y van en contra de la relación matrimonial.

El cónyuge herido siente la necesidad de reclamarle a su pareja para liberarse de su carga y generalmente su primera reacción es decir frases que muestran desagrado, culpa, crítica, acusación, con la intención de ridiculizar y desvalorar al otro para hacerle responsable de lo que le está pasando.

Es importante que el cónyuge ofendido exprese su reclamo, pero debe hacerlo con responsabilidad. Es decir, expresar los sentimientos acerca de la situación, en lugar de hablar del problema o atacar el comportamiento del otro. Por ejemplo, si en vez de decir “Eres muy desordenada, mira como tienes la casa” (juzgó al otro), dice: “Me incomoda ver la casa en desorden” (habló de él).


EN EL CONFLICTO: Escuchar con empatía

“La empatía es la identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de otra”. Por lo tanto, escuchar con empatía es “Escuchar a los demás con claridad para entender sus problemas y anticiparse a sus necesidades”.


¿Cómo escucha a su cónyuge?
1. No hace esfuerzo por escuchar.
2. Aparenta que escucha.
3. Escucha sólo cuando le interesa.
4. Escucha para comparar con su punto de vista.
5. Escucha para entender: palabras, intenciones y sentimientos.

“Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse” Santiago 1:19

La comunicación es una herramienta eficaz para mejorar la relación matrimonial, es por eso que se hace muy importante identificar la forma en que escucha para saber si lo hace con empatía.

LA MAYOR NECESIDAD DE LA ESPOSA: EL AMOR

El apóstol Pablo definió la clave del matrimonio en una sola frase:

“En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo” Efesios 5:33
La clave para tener una esposa feliz: el amor

“Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia” Efesios 5:28-29
¿Cómo se ama usted? Si está cansado duerme, si tiene hambre come, si siente frio se cubre, si necesita ropa la compra… en fin, todo hombre siempre cubre las necesidades que su cuerpo le demanda. La Biblia habla de que en esa misma manera todo esposo debe amar a su esposa. La mejor manera de agradarla o hacerla feliz es sirviéndola, cuidándola y atendiendo sus necesidades todo el tiempo. En resumen, el amor de un esposo debe ser un acto de servicio permanente hacia su esposa.

La necesidad primordial de una mujer es sentirse y saberse amada y esa es una responsabilidad de todo esposo. El amor hacia su esposa debe ser sacrificado, algunos dejan a su esposa en último lugar, por ejemplo: Les dan el tiempo que queda después de hacer todo lo que les gusta, el dinero que queda después de satisfacer sus necesidades, caricias y halagos solo cuando quieren sexo, entretenimiento cuando no tienen nada más que hacer… El verdadero amor se muestra cuando se da algo que en verdad cuesta y esta es una forma de sacrificarse por ella.


HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE

“Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” Hebreos 12:14
El día de nuestra boda hacemos votos y promesas que perduran “Hasta que la muerte nos separe” pero en realidad nunca pensamos que ese día va a llegar.

Si su cónyuge muere hoy ¿Ya buscó la paz?

Imagine por un momento que su cónyuge muere en este momento, usted podrá pensar: No le dije hoy que le amaba, estaba enojado, no le hablaba, no tomamos esa decisión tan importante, no alcancé a comprarle ese regalo que tanto quería, no le pedí perdón por esa frase tan odiosa que dije, no tuvimos esa última noche romántica porque he descuidado esos detalles. Últimamente no le ayudé lo suficiente, no le dediqué el tiempo que merecía, no valoré su compañía, nunca me dijo cómo manejaba los negocios, no supe qué deudas tenía.

Si esto pasara, se le acabarían las oportunidades para ponerse en paz con su cónyuge y tal vez pasará mucho tiempo lamentándose por lo que dejó para “mañana”.


SOY UN PACIFICADOR


Todo anhelamos la paz, pero cuando miramos nuestro entorno, vemos una sociedad violenta, que piensa en sí misma y siempre está a la defensiva ¿Qué gano yo? ¿Y mis derechos que? ¿Me satisface?, donde sobresale el egoísmo, la vanidad y el orgullo por encima de cualquier otra cosa.

¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?... para satisfacer sus propias pasiones” Santiago 4:1-3
Es en el hogar donde se dan los principios que aportan los individuos a la sociedad, pero es precisamente allí donde la violencia es más común de lo que creemos y no hablamos de armas o golpes sino de otras formas violentas como: amenazas, frases hirientes, gestos ofensivos, burlas, gritos, peleas, conflictos y abusos. ¿Por qué dentro de un hogar que comenzó con el amor, ahora hay violencia?

HOY, YO DECIDO AMARTE


Nos han enseñado que el amor es un sentimiento y que existe una razón para sentirlo: “Te amo porque eres fiel”, “Te amo porque eres hermosa”, “Te amo porque eres la madre de mis hijos”. Pero el amor conyugal es más que un sentimiento o una pasión, es un verbo que exige acción: entrega, compromiso, intimidad, esfuerzo, generosidad, bondad, paciencia y deseo de hacer feliz al otro. Algo tan importante en la vida de una pareja no puede dejarse en manos de sentimientos o emociones, que por cierto muchas veces nos engañan.
Apego, atracción, dependencia, admiración, compasión, respeto y ternura, son sentimientos que expresan el amor pero no son el amor. El amor conyugal es un proceso que comienza en el noviazgo con el enamoramiento, luego viene el conocimiento mutuo que ayuda a que los sentimientos maduren y lleven a la pareja a tomar la decisión y el compromiso de amarse para toda la vida. Pasa de ser un sentimiento para volverse una decisión.
De ahí en adelante, con todas las circunstancias que rodean un matrimonio, el amor debe crecer y madurar todos los días; El amor…Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” 1 Corintios 13:7.