Mostrando entradas con la etiqueta Finanzas y matrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Finanzas y matrimonio. Mostrar todas las entradas

La responsabilidad de administrar - Somos mayordomos

Debemos entregarnos nosotros mismos a Dios como sacrificios vivos. Eso significa que debemos darle a Él nuestro tiempo, nuestra energía y nuestro mismísimo ser como actos de adoración y gratitud. Pero siempre debemos tener presente que Dios nos ha dado estas y todas las cosas. Por lo tanto, el dar bíblico se hace en el contexto de la mayordomía, nuestra administración de las cosas buenas que el Padre derrama sobre nosotros.

El concepto de mayordomía comienza con la creación. La creación no solo se celebra en Génesis, sino a través de toda la Escritura, especialmente en los Salmos, donde se declara que Dios es dueño del universo: «Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan» (Sal 24:1). Dios es el autor de todas las cosas, el Creador de todas las cosas y el dueño de todas las cosas. Todo lo que Dios crea es de Su propiedad. Lo que nosotros poseemos, lo poseemos como mayordomos a quienes Dios mismo ha concedido dones. Dios es el propietario final de todas nuestras «posesiones». Él nos ha prestado estas cosas y espera que las administremos de una forma que lo honre y glorifique.

Confiando en Dios en medio de la crisis financiera

Article by Sarah Walton
Hace poco pasamos por nuestra antigua casa por primera vez desde nuestra crisis financiera. Inmediatamente, nuestros cuatro hijos comenzaron a revivir recuerdos, haciendo hincapié en cada parte de la casa que extrañaban. Una vez más, tenían dificultad para entender el por qué tuvimos que dejarlo todo.

Por más que me esforzase en transmitir con seguridad que lo correcto para nuestra familia era cumplir la voluntad de Dios — incluso a costa de la seguridad financiera y el hogar que amábamos — en el fondo, yo luchaba con mi propia nostalgia y dudas.

Vivir con mucho menos

Hace seis años vivíamos holgadamente, planificando con cuidado el futuro, y buscando consejos sabios para ser buenos administradores de nuestros sueldos crecientes. Pero, en su extraña soberanía, Dios decidió enseñarnos el poco control que teníamos en realidad.

Los niños y las finanzas


"Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella." Proverbios 3:13-15

1.  Sé un modelo a seguir. La forma en que tu manejes el dinero, será probablemente como tus hijos manejen el suyo. Un buen modelo para que tus hijos sigan, es que trabajes honradamente, manejes un presupuesto, ahorres, compres mesuradamente, no tengas deudas inmanejables, no seas un avaro y diezmes en la iglesia.


2.   Dios es el dueño de todo. Tus hijos deben aprender que todo lo que tienes es dado por Dios y eres su administrador. Reconocer que todo lo que posees viene del dador de todo bien. ¿Tienes riqueza, influencia, poder? Te fueron dados por Dios. ¿Tienes escases? Dios en su soberanía decidió que era lo mejor para ti. Recuerda que no son tuyos, sino que te son prestados de lo alto.

Deberes generales de un buen padre de familia

EL DEBER DEL PADRE HACIA LA FAMILIA EN GENERAL.

Juan Bunyan (1628-1688)

El que es cabeza de una familia tiene, bajo esa relación, una obra que realizar para Dios: gobernar correctamente a su propia familia. Y su obra es doble. Primero, tocante a su estado espiritual. Segundo, tocante a su estado exterior.

Ya hemos considerado el estado espiritual de su familia. Ahora veamos su estado exterior.

Segundo, tocante al estado exterior de su familia, usted debe considerar estas tres cosas.

1. Que es su obligación asegurarse de que cuenten con el sustento necesario. “Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel” (1 Timoteo 5:8). Observe que cuando la Palabra dice que debe tener cuidado de los suyos, no le da licencia para descuidarlos, ni permite que el mundo entre en su corazón, ni en su cuenta de banco, ni que se preocupe de los años o días venideros, sino que provea el sustento a fin de que tengan comida y ropa; y si cualquiera de ustedes o usted mismo no se contentan con eso, se salen de los límites del gobierno de Dios (1 Timoteo 6:8; Mateo 6:34). De esto se trata trabajar a fin de contar con los medios para “gobernarse en buenas obras para los usos necesarios” (Tito 3:14). Y nunca objete, que a menos que logre tener más, no estará satisfecho, porque eso es falta de fe. La Palabra dice que Dios da de comer a los cuervos, cuida a los gorriones y viste a la hierba. ¿Qué más puede desear el corazón que ser alimentado, vestido y cuidado? (Lucas 12:6-28).

Otra clase de prosperidad


Ya que las finanzas son una parte importante del matrimonio, aqui una mirada desde la perspecctiva de Dios, en donde su Soberanía se impone sobre nuestra economía.


El gran pensador cristiano Juan Calvino enseñaba, hace 500 años, acerca de la necesidad de una perspectiva bíblica sobre el tema de la prosperidad.

Dios soberano

No sólo los enamorados del
evangelio de la prosperidad han buscado poseer salud, riqueza y felicidad, las cuales se identifican como derechos divinos y muestras de la bendición de Dios. Tampoco ellos son los únicos que han evitado la adversidad y la pobreza como si fueran maldiciones. Pero los caminos de Dios son más misteriosos de lo que percibimos.

Algo verdaderamente efectivo que nos ayudará a mantenernos en una línea recta sin desvíos en esta economía, es la firme creencia de que todas las situaciones están en manos de Dios y que él es tan misericordioso como poderoso. Esto debería llevarnos a ser agradecidos en momentos de prosperidad, pacientes frente a la adversidad y confiados ante el futuro reservado para nosotros. Todo ayuda a bien.


LAS DEUDAS: UN AMO CRUEL

“Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores” Proverbios 22:7


Deuda: Dinero o propiedad que una persona está obligado a pagarle a otra. Como son: Préstamos a compañías, tarjetas de crédito, préstamos bancarios, dinero pedido a parientes, hipotecas de la casa, facturas vencidas.

Porque caemos en deudas:
• No ahorramos con regularidad.
• Vivimos en un nivel social que no podemos sostener.
• Compramos por impulso (Satisfacemos nuestros deseos).
• No hay un presupuesto (Administrar ingresos y gastos).
• Tomamos compromisos sin tener una forma cierta de pagarlos.
• Nos basamos en ganancias futuras (Dinero que a veces no llega).
• Pensamos que no hay otra opción (No confiamos en Dios).

FINANZAS Y MATRIMONIO

La crisis financiera es una de las mayores causas de división en una relación de pareja. Los desacuerdos a la hora de comprar, el deseo de tener más, la toma de decisiones sin consentimiento del otro, las deudas y la preocupación por los pagos cuando el dinero no al
canza, llevan a descargar en el otro la culpa, el enfado o la responsabilidad. Es importante tener en cuenta los siguientes aspectos, para evitar que las finanzas se vuelvan un motivo de conflicto dentro del matrimonio:

¿Por qué crear un presupuesto familiar?
“Asegúrate de saber cómo están tus rebaños; cuida mucho de tus ovejas; pues las riquezas no son eternas ni la fortuna está siempre segura” Proverbios 27:23,24Este mes no me alcanzó el dinero ¿En qué me lo gasté? Es una pregunta que no se haría si elaborara un presupuesto familiar por escrito. Crear y llevar un presupuesto es hacer cada mes una lista de los ingresos y restar los gastos, para poder controlar cómo, cuándo y cuánto puede gastar.