¡FELICITACIONES!


A los matrimonios que:

  • Se sirven uno al otro y quieren servir a los demás.

  • Trabajan día a día en el fortalecimiento de su matrimonio.

  • Son testimonio de unidad para su familia y para otros matrimonios.

  • Honran con sus bienes a Dios.

  • Oran juntos para sortear las dificultades y para agradecer las bendiciones.

  • Aman y obedecen a Dios.

A los esposos que:
  • Aman a su esposa con el mismo amor que se aman ellos mismos

  • Abrazan, besan y acarician a su esposa.

  • Se esmeran por el bienestar de su esposa.

  • Toman las decisiones importantes de su familia.

  • Tratan a su esposa con amabilidad, aun en las circunstancias difíciles.

  • Consideran la opinión y el consejo de su esposa como el más importante.

  • Cubren las necesidades económicas de su esposa.

  • Involucran a su esposa en sus actividades.

  • Se acuerdan de las fechas especiales.
  • Perdonan las debilidades de su esposa.

  • Oran por su esposa en todo tiempo.
A las esposas que:


  • Permiten que sus esposos ejerzan un liderazgo amoroso.

  • Impulsan a sus esposos a iniciar nuevos proyectos.

  • Confían en su esposo, porque saben que Dios tiene el control de su matrimonio.

  • Hablan bien de su esposo y lo bendicen.

  • Ayudan a administrar con sabiduría las finanzas del hogar.

  • Ponen en primer lugar las necesidades de su esposo antes que las de otros.

  • Se gozan en la intimidad con su esposo.

  • Tienen una palabra de aliento y consuelo para su esposo.

  • Perdonan las debilidades de su esposo.

  • Oran por su esposo en todo tiempo.
Felicitaciones porque han comprendido que Dios es el centro de su matrimonio y han empezado a vivir de acuerdo con Su plan Divino. Son parejas que estarán unidas, tanto en las circunstancias de gozo como en las de adversidad.
Sigan adelante y demuestren al mundo que el matrimonio es un regalo de Dios.


Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa” Salmos 101:2